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Jueves, 20 de junio de 2019 | Leída 19 veces

Los bancos centrales cambian de rumbo: de subir tipos a plantear bajarlos por la desaceleración económica

De preparar subidas de tipos de interés a allanar el camino para nuevas bajadas de las tasas rectoras. Ese es el camino que han recorrido en menos de seis meses el Banco Central Europeo (BCE), la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos y la mayor parte de los bancos centrales de todo el mundo. Algunos, de hecho, ya han iniciado esa senda y ya han reducido tipos, como es el caso de la India, Filipinas, Malasia, Nueva Zelanda y Australia...

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Según los analistas el cambio se sustenta en la desaceleración económica, y en la que ha tenido mucho que ver la guerra comercial que libran Estados Unidos y China. "El conflicto comercial nos afecta a todos. Frena la inversión y las expectativas en todo el mundo", avisa Josep Lladós, profesor agregado y subdirector de investigación de los Estudios de Economía y Empresa de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC).

 

"Estamos viendo el cambio de tendencia de los bancos centrales desde finales del año pasado", señala Joaquín Robles, analista de XTB, quien recuerda que en el último trimestre de 2018 hubo una corrección en los mercados del 25%. "Fue cuando se empezaron a ver los primeros efectos negativos de la guerra comercial, que empezó en febrero de 2018", subraya Robles.

 

Hasta entonces, la Reserva Federal defendía subir tipos por encima del rango actual, situado entre el 2,25% y el 2,5%. Estimaba que los aumentaría tres veces en 2019. Poco después, nada más entrar en el actual ejercicio, su postura es la de mantenerlos, aunque no descarta bajarlos, tal y como se deduce de las palabras de su presidente, Jerome Powell, quien afirmó hace dos semanas que la institución "actuará como corresponda para sostener el crecimiento económico".

 

Europa va detrás. Hace dos semanas, el BCE aplazaba la subida de tipos hasta junio del año que viene. Ahora su presidente, Mario Draghi, ha abierto la puerta a bajarlos y a adoptar nuevos estímulos si la inflación no remonta. Es el cambio de lenguaje necesario "para preparar a los mercados", asegura Aitor Méndez, analista de IG Markets, quien recuerda que "los bancos centrales son como grandes trasatlánticos que deben ir anunciando el movimiento poco a poco para no llevarse a nadie por delante".

 

La importancia de la perspectiva de inflación: recesión a la vista

Ese viraje se explica también por las expectativas de inflación a cinco años, un indicador que siguen todos para decidir su política monetaria y que, según advierte Félix López, director de Atlas Capital, "muestra que se están desplomando esas expectativas tanto en Estados Unidos como en Europa".

 

López señala que todo empezó a cambiar "a finales del tercer trimestre del año pasado: en Europa la expectativa de inflación ha pasado del 1,7% al 1,13%, un descenso que se ha acelerado en los últimos seis meses, mientras que en Estados Unidos ha bajado del 2,4%-2,5% al 2%". Una bajada de la inflación tan importante significa, según el director de ATL Capital, que va a haber "al menos" una desaceleración económica "significativa" de aquí a cinco años.

 

"Todo indica que hay un cambio de ciclo económico. Veremos una caída del PIB en varios países", asegura el analista de IG Markets. "Estoy seguro de estar yendo a un cambio de ciclo. Las condiciones económicas están empeorando y van a seguir haciéndolo", confirma Joaquín Robles, quien defiende también que "todos los indicadores" apuntan a una crisis, pero que no se sabe cuándo vendrá. "Hablamos de que se va a producir desde hace dos años, pero el S&P 500 está en máximos", señala.

 

Este argumento se sustenta, además, en que la curva de tipos de interés de EE.UU. se ha invertido. Es decir, que se exigen más intereses por prestar dinero a tres meses que a diez años, lo que es una anomalía (se supone que a más tiempo, más riesgo y más remuneración solicitada). Según la Fed de San Francisco, siempre que ha ocurrido esto desde 1970 se ha producido una recesión en la primera economía mundial entre uno y dos años después.

 

Los bancos centrales, con menos herramientas para luchar

Aitor Méndez avisa de que, si estalla una crisis, los bancos centrales tendrán mucha dificultad para afrontarla. "La situación puede ser peor que la anterior porque no tienen tantas herramientas como antes", afirma. "La Fed ha realizado diez subidas de tipos, tiene margen de maniobra para reducirlos hasta el 1,75% o el 2%", señala Joaquín Robles.

 

"El BCE cuenta con menos balas en la recámara que la Reserva Federal de los Estados Unidos", sentencia Félix López. Por eso el director de ATL Capital cree que "va a llegar un momento en el que, probablemente, las políticas monetarias per se no sirvan y haya que implementar políticas de carácter fiscal", uno de los mantras que repite el presidente del BCE casi en cada comparecencia.

 

Robles insiste en que el BCE "cada vez tiene menos herramientas de estímulo" y se pregunta por su margen de maniobra teniendo los tipos al 0% y los bonos de deuda soberana en mínimos, lo que a su vez ha facilitado que los países se endeuden más. "Vamos a una japonización de la economía europea, con un crecimiento bajísimo, mucha deuda pública y tipos negativos", afirma.

 

Y ahí está uno de los mayores riesgos, avisa López: "Que los mercados no se crean las políticas monetarias de los bancos centrales".

 

Trump y los mercados presionan a la Reserva Federal

La situación en Estados Unidos no es ni mucho menos similar a la europea: registra un elevado aumento del PIB, tiene pleno empleo y la inflación se sitúa en el entorno del 2%. "Aun así plantea bajar tipos para tratar de estimular la economía y que no pierda el crecimiento registrado en los últimos años", asegura el analista de XTB.

 

Los analistas no creen que eso suceda ahora, este junio. "Es muy precipitado porque hay conversaciones previstas entre los miembros del G20 a finales de mes. Lo importante será qué traslada a los mercados sobre las expectativas de la economía estadounidense", afirma el profesor Lladós. Sin embargo, sí creen que pueda ocurrir el mes que viene, algo que ya descuentan los mercados y que pide con vehemencia el presidente Donald Trump.

 

"Trump necesita un dólar más débil para luchar en la guerra comercial. Por eso presiona a la Fed, para lograrlo vía bajada de tipos", señala Aitor Méndez, quien asegura también que "el mercado, que se ha vuelto un yonqui de los estímulos monetarios durante la última crisis económica, ve que la política de Trump puede provocar una recesión", motivos por los que los demandan.

 

"La economía real de Estados Unidos no ha empeorado tanto. Pero dadas las expectativas del mercado, la Fed no tendrá más remedio que recortar las tasas", afirma Kozo Koide, economista jefe de Asset Management One, a Reuters. De la misma opinión es Carl Tannenbaum, economista jefe de Northern Trust, para quien "los mercados están listos para un recorte en julio, y si no lo consiguen, las condiciones financieras se endurecerán".

 

En ese sentido, Méndez avisa de que el descenso de las tasas "puede ser una profecía autocumplida": se pueden ver "oleadas de ventas" si no se reducen los tipos de EE.UU. en julio.

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